Tipos de combustibles

Los combustibles son la fuente de energía que hace funcionar el motor de tu vehículo. Cuando se incendia la mezcla aire-combustible dentro del cilindro, la fuerza de la explosión es la que impulsa el pistón hacia abajo, movimiento lineal que se transfiere al cigüeñal como un giro a través de la biela, este luego lo pasa a la transmisión, ¡para luego llegar a las ruedas y mover el vehículo! A continuación, te mostraremos algunos tipos de combustibles a fin de que puedas ampliar tu visión sobre el tema.

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Los combustibles se definen como cualquier material con la capacidad de liberar energía al oxidarse de forma violenta con desprendimiento de calor. Los más populares son la gasolina y el diésel, pero además de ellos, existen otros tipos de combustibles para vehículos en el mercado. Vamos a darte una visión general de los tipos más comunes de combustibles:

 

  • Gasolina: es una mezcla de hidrocarburos obtenida de la destilación fraccionada del petróleo que es utilizada mayormente como combustible en diversos tipos de motores de combustión interna que utilicen el ciclo Otto (activado por chispa eléctrica).
     
  • Diesel o gasoil: se le denomina a un hidrocarburo líquido compuesto fundamentalmente por parafinas y utilizado principalmente como combustible en calefacción y en motores que utilicen el ciclo Diésel (activado por compresión). Tiene un precio menor en el mercado, conforme a la gasolina.
     
  • Gas licuado de petróleo: es la mezcla de gases licuados presentes en el gas natural o disueltos en el petróleo conformados principalmente por propano y butano. Funciona como sustituto de la gasolina.
     
  • Gas natural: es una fuente de energía no renovable formada a base de una mezcla de gases ligeros de origen natural que contiene principalmente metano. Es el combustible fósil que tiene menor impacto en el medio ambiente. Es más económico que la gasolina, pero en la actualidad, su nivel de distribución es mucho menor que los demás combustibles.
     
  • Bio-diésel: es una fuente de energía renovable, ya que está compuesta básicamente por aceites vegetales sin ningún contenido de derivados del petróleo. Debido a los nuevos problemas que generaba este combustible en los motores diésel, en la actualidad se está utilizando en mezclas de bajas proporciones con diésel convencional, específicamente en Estados Unidos.
     
  • Etanol: es un compuesto químico que se obtiene de la fermentación de los azúcares y puede utilizarse como combustible, solo, o bien mezclado en cantidades variadas con gasolina. Su uso se ha extendido principalmente para reemplazar el consumo de derivados del petróleo, específicamente como sustituto de la gasolina en Brasil y en proporciones en Estados Unidos.
     
  • Electricidad: Es la fuente de energía alterna a los combustibles por excelencia. Cada día se realizan más avances y mejoras en los vehículos eléctricos que permitirán en un futuro depender menos de los combustibles fósiles, así como en los sistemas de almacenamiento de electricidad (baterías) y mejores vías de producir esta electricidad destinada a uso vehicular (p.e. paneles solares).
     
  • Hidrógeno: Es una fuente de energía alternativa a los combustibles fósiles, que es mucho más amigable con el medio ambiente ya que su combustión solo produce vapor de agua. Igualmente se obtiene a través de celdas de combustible que separan el oxígeno y el hidrógeno del agua. Los motores de hidrógeno usan el ciclo de combustión Otto, tal como lo utilizan los motores de gasolina y gas.

En TOTAL, nuestra área de desarrollo más fuerte en cuestión de combustibles son los destinados para vehículos de motor, por lo que si deseas conocer más sobre éstos, entra aquí y descubre una nueva forma de potenciar el desempeño de tu motor.